Me preguntaron un día cual pensaba era el animal más resistente de la tierra, luego de dar muchas opciones me dí por vencida y el campeón de la naturaleza me dejó realmente sorprendida.

Vive en cuanto hábitat puedas imaginar, no hay lugar de la tierra que no pueda ser habitado por este “osito de agua”, como comúnmente es llamado. Eso sí tiene preferencias, los lugares húmedos son sus predilectos y si es sobre algún musgo o helecho se siente en un hotel cinco estrellas.  Los tienes en tu casa, en tu jardín, en tu trabajo, viste que tenias mascota y ni cuenta te habías dado?

Este animal, que apenas mide 0.10 mm, puede ser hervido  y no morirá.  Puedes congelarlo y aún sonreirá.  Sumérgelo en alcohol y saldrá aséptico e igual de sano. Puedes mandarlo al espacio y regresará hasta con descendencia. Fue enterrado con faraones y al abrir sus tumbas, solo él salió con su “paso lento” a respirar nuevamente.

¿Cómo lo logra?  He aquí la cualidad que lo hace tan resistente y especial, cuando nuestro amigo se ve en situaciones medioambientales de peligro pasa a un estado de inanimación suspendida llamada criptobiosis, de tener casi un 85% de agua su organismo pasa a tener un 3% , se deshidrata, y así quietito y seco, espera que el cataclismo pase.

Impresionantes los tardígrados.

Soy un tardígrado esperando pase el vendaval, sanando mis heridas, viviendo de recuerdos, viendo pasar la gente desde este mi rincón. Esperando llegue esa gota de agua que me hidratará nuevamente y me permitirá dar esa gran bocanada de aire fresco y nuevo a mis pulmones.

Bienvenido a mi mundo.

Tardígradamente Yo.